Informe "Desarrollar el futuro" (Power the Future): Embarcaciones en perfecto estado: el monitoreo de condición en la industria marítima

2015 febrero 04, 08:40 CEST

El mantenimiento basado en la condición ha tenido efectos muy beneficiosos en el sector de la fabricación: ahora, SKF incrementa su oferta de mantenimiento basado en la condición (Condition Based Maintenance, CBM) para la industria marítima, afirma David Johansson, Director de Desarrollo de Negocios Marítimos de SKF.

El mantenimiento basado en la condición (CBM) es una técnica confiable, de probada eficacia en el sector de la fabricación. Ayuda a mejorar la eficiencia general de las máquinas y garantiza que su reparación se realice de manera precisa y oportuna. Esto se logra a través de la vigilancia constante de su condición y la identificación de errores antes de que puedan causar problemas.

Todas las industrias que utilizan una gran cantidad de máquinas independientes pueden obtener enormes beneficios del CBM. Por esta razón, en SKF vemos el enorme potencial que tiene el CBM en el sector marítimo. Por ejemplo, los clientes de la industria marítima tienen necesidades similares a los del sector de la fabricación: mejorar los procedimientos de mantenimiento, aumentar el tiempo productivo y reducir los costos. Sin embargo, la natural actitud conservadora de la industria junto con la confiabilidad, la reglamentación estricta y las condiciones económicas aún más difíciles, han hecho que la adopción del CBM haya sido relativamente lenta.

SKF ha trabajado durante muchos años con los fabricantes de equipos originales en el sector marítimo, para ayudarlos a mejorar el rendimiento de su maquinaria. Tras haber realizado en 2013 la adquisición estratégica de Blohm + Voss Industries (BVI) en Alemania, y gracias a su importante red de ventas de nivel mundial y a sus socios de servicios, nos encontramos mejor posicionados y con una mayor exposición ante el mercado del usuario final. BVI es un proveedor líder de componentes marítimos, como bocinas, sellos y rodamientos hidrodinámicos, que además trabaja en estrecha colaboración con astilleros y empresas de operaciones marítimas.

En muchos aspectos, la adquisición de BVI también nos ha permitido aumentar y mejorar nuestros servicios de CBM para el sector marítimo. Los clientes se beneficiarán de la combinación entre la experiencia de SKF como empresa de conocimiento industrial y el enfoque de BVI en la construcción y el funcionamiento de las embarcaciones. En concreto, ahora desarrollamos sistemas de monitoreo de condición aún más avanzados, que se basan en una retroalimentación mucho más amplia con el usuario final y en todos los datos de su aplicación. Juntas, nuestras soluciones ayudarán a abordar los futuros desafíos en el entorno siempre cambiante de la industria marítima.

Reducir costos
La construcción naval debe hacer frente a tantas presiones como cualquier otro sector de la fabricación. A esto hay que sumar la intención de los propietarios de las embarcaciones de reducir todo lo posible el costo de sus operaciones. Para proteger los márgenes operativos, deben minimizar los costos, por ejemplo, a través de la optimización de las rutas comerciales, la reducción de la velocidad crucero y la mejora de la eficiencia en términos de consumo de combustible.

Aunque el propietario de una embarcación, preocupado por los costos, podría considerar que el CBM es un gasto innecesario, en realidad es todo lo contrario. Al invertir en tecnologías de CBM, que ya se utilizan ampliamente y se ha demostrado que reducen los costos de funcionamiento y mantenimiento de las máquinas en el sector de la fabricación, los propietarios y operadores de las embarcaciones pueden beneficiarse de la eficiencia que resulta de la mayor confiabilidad de las máquinas; en muchos casos, esto puede tener un efecto positivo sobre la cantidad de días que el buque puede permanecer en el mar.

Los primeros en adoptar el CBM han sido los propietarios de embarcaciones de mayor valor, como los cruceros y los utilizados en el sector del gas y el petróleo. Sin embargo, vemos que cada vez se implementa la tecnología de CBM en una gama mucho más amplia de cargueros, grandes y pequeños.

Tradicionalmente, la embarcación que se utiliza en alta mar se lleva a dique seco para reparación completa de la maquinaria a bordo cada dos años y medio. Para los buques mercantes, este período es, por lo general, más largo, de alrededor de cinco años. En ambos casos, cada día que la embarcación permanece en dique seco representa una pérdida de ingresos.

Invertir en sistemas automatizados de monitoreo basado en la condición, posiblemente podría retrasar la necesidad de estas importantes reparaciones, lo que significa que una embarcación tendrá que someterse a muchas menos operaciones importantes de mantenimiento durante su vida útil, y pasará más tiempo en el mar. Las reparaciones de rutina se pueden realizar con más confianza. También se puede planificar la realización de las reparaciones mientras los buques están en puerto o en el mar, de manera que no se vea afectada la operación normal.

Los datos se pueden recopilar de varias maneras. Los ingenieros a bordo pueden utilizar instrumentos, como los dispositivos portátiles Microlog de SKF para recopilar los datos, o utilizar sistemas en línea, donde los sensores fijos montados en zonas peligrosas o de difícil acceso son conectados por medio de cables a una sala de control central a bordo. Por lo tanto, los datos son analizados por los ingenieros del barco o, normalmente para los equipos esenciales, transmitidos a las instalaciones en tierra para su interpretación remota por expertos.

El tema del ancho de banda
Por supuesto, existen algunas diferencias clave que no se traducen directamente de la fabricación al sector marítimo. Una de ellas es la disponibilidad de ancho de banda satelital o de red.

Por su propia naturaleza, el monitoreo de condición genera una gran cantidad de datos. En un entorno de fabricación, con el análisis in situ, la sobrecarga de datos raramente es un problema. Una vez que la embarcación se encuentra fuera del alcance de las redes de comunicación terrestres, no resulta práctico enviar esos enormes volúmenes de datos por enlaces satelitales, en especial si tienen que competir por el ancho de banda con las comunicaciones de voz u otro tipo de comunicación más importante. Por consiguiente, en primer lugar, la información debe analizarse y filtrarse de manera cuidadosa, para poder transmitir únicamente los datos más relevantes para su análisis en tierra.

Presión medioambiental
No solo los datos de mantenimiento son importantes. El CBM también se acerca cada vez más al monitoreo del rendimiento. Para optimizar sus operaciones, los propietarios de las embarcaciones requieren una gran variedad de información, como el consumo de combustible y los niveles de emisión.

Para ayudar a satisfacer estas necesidades, se están desarrollando nuevas soluciones. Por ejemplo, Turbulo BlueMon de BVI es un sistema de monitoreo de emisiones que registra todo en un solo lugar. Al vincularse con los datos de posicionamiento del GPS, el sistema ayuda a cumplir con la normativa marítima MARPOL, de manera que si un barco se aproxima a una zona cuyos estándares de emisión son más estrictos, se puede enviar una advertencia al puente de mando para que se vuelvan a comprobar los niveles de emisión. Los datos se guardan durante 24 meses, para permitir la posterior verificación del cumplimiento.

Este y otros sistemas completan automáticamente el cuaderno de bitácora de manera eficaz: el tipo de operación que probablemente sea mucho más común en el futuro. Montar esta tecnología en toda una flota permitirá al propietario de las embarcaciones evaluar su desempeño medioambiental, en comparación con los estándares industriales, o identificar a la tripulación y los barcos con mejor rendimiento.

La recopilación centralizada de datos tiene otro beneficio, ya que ayuda a superar una tendencia común del sector marítimo: la pérdida inevitable del conocimiento que tienen los ingenieros sobre cada embarcación individual al tener que rotar entre distintos barcos.

Análisis de las necesidades
SKF también puede ofrecer al propietario de la embarcación un Análisis de las necesidades del cliente (Client Needs Analysis, CNA) para ayudar a mejorar los procedimientos de mantenimiento a bordo. El CNA es una encuesta de unas 40 preguntas que debe responder el equipo de operaciones de mantenimiento. La recopilación de la información relevante se realiza a través de entrevistas que llevan todo un día. Posteriormente, SKF genera una puntuación del rendimiento del mantenimiento de una empresa, que a menudo da a conocer de manera inmediata las maneras de mejorar los procedimientos y reducir los costos. Además, el informe proporciona un plan estratégico para futuras mejoras. Los CNA se utilizan ampliamente, con resultados demostrados, en el campo de la fabricación, pero recién están comenzando a implementarse en la industria marítima. No obstante, pueden ser un primer paso excelente para planificar la introducción de una solución de CBM a bordo.

El futuro
La industria marítima no adoptará el CBM de un día para otro. El objetivo principal de los ingenieros navales es la confiabilidad, como un medio para optimizar la disponibilidad de las embarcaciones. Históricamente, esto se ha realizado mediante inspecciones visuales de mantenimiento o basadas en el tiempo, por lo que el cambio de cultura no será rápido.

Las presiones económicas y la reglamentación, cada vez más estricta, serán las que impulsen el cambio, por ejemplo, en los controles de emisión y la seguridad de las máquinas. También se verá impulsado por empresas como SKF, gracias a sus alianzas estratégicas, con el objetivo de desarrollar nuevas tecnologías innovadoras, que ofrezcan monitoreo de condición para la embarcación y para toda la flota.

Tal vez, el mayor desafío que deben enfrentar los ingenieros navales sea gestionar múltiples máquinas a bordo. De hecho, en muchos casos, son tantas las máquinas, de proveedores diferentes, en cada embarcación, que es como una fábrica flotante. En SKF, con nuestra experiencia en fabricación, además de nuestra experiencia y alianzas en aplicaciones marítimas, estamos capacitados para ofrecer soluciones de conocimiento industrial que ayuden a los fabricantes de equipos originales a mejorar el rendimiento y la confiabilidad de sus sistemas. Así, los propietarios y operadores de embarcaciones obtendrán mayor rentabilidad con sus buques estando más tiempo en el mar.

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