Influencia de la temperatura de funcionamiento

Mientras está en funcionamiento, las dimensiones de un rodamiento cambian como resultado de las transformaciones estructurales que se producen en el interior del material. La temperatura, el tiempo y la tensión influyen sobre estas transformaciones.

Para evitar los cambios dimensionales inadmisibles durante el funcionamiento como resultado de la transformación estructural, los componentes del rodamiento se someten a un tratamiento térmico especial (tabla 1).
Según el tipo de rodamiento, los rodamientos estándares hechos de aceros de temple total o de temple por corrientes de inducción tienen una temperatura de funcionamiento máxima recomendada que varía entre 120 y 200°C (250 y 390°F). Estas temperaturas de funcionamiento máximas están directamente relacionadas con el tratamiento térmico empleado. Para obtener información adicional, consulte el texto introductorio de la sección de productos correspondientes.
Si las temperaturas de funcionamiento normales de la aplicación son superiores a la temperatura máxima recomendable, debe considerarse el uso de un rodamiento con una mayor clase de estabilización.
Para las aplicaciones en las que los rodamientos funcionan a temperaturas elevadas de manera continua, puede que sea necesario ajustar la capacidad de carga dinámica del rodamiento en los cálculos de la vida. Para más información, contáctese con el Departamento de ingeniería de aplicaciones SKF.
El funcionamiento satisfactorio de los rodamientos a temperaturas elevadas también depende de si el lubricante puede mantener sus propiedades de lubricación y de si los materiales empleados para los sellos, jaulas, etc. son adecuados; (→ Lubricación y Materiales usados en los rodamientos).
Si va a utilizar rodamientos que operan a altas temperaturas y requieren una clase de estabilidad mayor que S1, comuníquese con el Departamento de ingeniería de aplicaciones SKF.
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