Fijación radial de los rodamientos

Para poder aprovechar al máximo la capacidad de carga de un rodamiento, sus aros o arandelas deben quedar apoyados en toda su circunferencia y en toda la anchura del camino de rodadura. El apoyo, que ha de ser firme y uniforme, se puede conseguir mediante un asiento cilíndrico o cónico, según corresponda, o en el caso de las arandelas de los rodamientos axiales, mediante una superficie de apoyo plana. Esto significa que los asientos de los rodamientos se deben fabricar con las clases de tolerancia adecuadas e ininterrumpidos por ranuras, orificios u otros elementos, a menos que el asiento se haya preparado para el método de inyección de aceite. Esto es particularmente importante en rodamientos de súper precisión con aros relativamente delgados, que tienden a reproducir la forma del asiento del eje o del soporte. Asimismo, los aros del rodamiento deben quedar fijados de manera fiable, para evitar que giren en sus asientos bajo carga.
En términos generales, sólo es posible obtener una fijación radial satisfactoria y un apoyo adecuado cuando los aros están montados con un grado de interferencia apropiado. Si los aros de los rodamientos están fijados inadecuada o incorrectamente, se suele dañar el rodamiento y los componentes adyacentes. No obstante, cuando se requiere un desplazamiento axial (como en el caso de los rodamientos libres) o un montaje y desmontaje fácil, no siempre puede utilizarse un ajuste de interferencia. En aquellos casos en los que se necesita un ajuste flojo pero normalmente se requeriría un ajuste de interferencia, se deben tomar precauciones especiales para limitar el desgaste por fricción causado inevitablemente por el deslizamiento (el giro del aro del rodamiento sobre su asiento). Esto se puede conseguir, por ejemplo, endureciendo la superficie del asiento y los resaltes del rodamiento.
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