Almacenamiento del lubricante

Las condiciones bajo las que se almacenan los lubricantes pueden perjudicar su rendimiento. El control del inventario también puede tener una función importante. Por ello, SKF recomienda una política de inventario de "fist in, first out" (los artículos que llevan más tiempo en el almacén son los primeros en salir del mismo).
Las propiedades de los lubricantes pueden variar considerablemente durante el almacenamiento debido a la exposición al aire/oxigeno, la temperatura, la luz, el agua, la humedad y otros contaminantes o la separación del aceite. Por lo tanto, los lubricantes se deben almacenar en un lugar cubierto, fresco y seco, y nunca se deben exponer directamente a la luz solar. Los lubricantes se deben almacenar en su envase original, que se debe mantener cerrado hasta que sea necesario. Después de su uso, los envases se deben volver a cerrar inmediatamente.
El tiempo de almacenamiento máximo recomendado es de dos años para las grasas y de diez años para los aceites lubricantes, suponiendo que se han adoptado las medidas adecuadas de mantenimiento de existencias y los lubricantes estén protegidos contra el calor o el frío excesivo.
El hecho de que la grasa o el aceite hayan superado la vida de almacenamiento recomendada no significa necesariamente que no puedan ser utilizados. No obstante, es recomendable confirmar si el lubricante sigue cumpliendo los requisitos y las especificaciones del producto.
SKF logo