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Rumania: el proyecto Si-Tu

Formación e integración de niños con discapacidad

El objetivo del centro de formación Si-Tu, en Constanza, es ayudar a los niños discapacitados a integrarse en la sociedad. Junto con SKF Suecia, SKF Rumania es uno de los patrocinadores del centro de formación.

A finales de la década del ochenta, la televisión nacional sueca emitió el documental “Los niños de Ceaucescu”, acerca de los centros psiquiátricos rumanos, en los que niños discapacitados eran abandonados por sus padres, y las difíciles condiciones a las que estaban expuestos estos niños.

A raíz de ello, desde Suecia, una ONG, Bräcke Diakoni, empezó a apoyar a Si-Tu en su labor de ayudar a los niños discapacitados a integrarse mejor y ser más aceptados en la sociedad.

Muchas cosas han cambiado en los últimos 15 años, pero en algunas familias subsiste la actitud de aceptar el 'dejar' a los niños discapacitados en una institución, y privarlos de la posibilidad de asistir a la escuela y desarrollarse”, explica Karin Guttman, directora de proyecto para las operaciones de Si-Tu.

El Grupo SKF está alentando a las unidades de SKF locales a involucrarse y ayudar a los países y regiones con más necesidad de apoyo social. SKF en Suecia ha elegido cooperar con SKF Rumania en apoyar el proyecto Si-Tu. El apoyo conjunto de SKF Suecia y SKF Rumania permite a la institución adquirir más equipamiento educativo y, por consiguiente, ayudar a los niños cuando llegan a la adolescencia.

Leer más: el proyecto Si-Tu

Si-Tu significa “Tú también” y tiene su sede en un departamento de Constanza, Rumania. Morisena, fisioterapeuta, ayuda a los niños en su desarrollo físico, mientras que Juliana,psicóloga, trabaja con los niños en el desarrollo del habla y ofrece ayuda terapéutica a los niños y sus familias.

 

A pesar de los limitados recursos, 40 familias acuden anualmente para recibir ayuda. Muchas de ellas se quedan varios años, según las necesidades de cada niño.

 

Recibimos solicitudes de padres continuamente; a veces tenemos que decirles que no porque no tenemos capacidad suficiente. En cada caso, nos sentamos con la familia a hablar sobre expectativas realistas y a acordar un plan de cuidado individual”, explica Juliana.

 

Morisena y Juliana también organizan actividades familiares, que permiten a familias en situación similar reunirse y ayudarse mutuamente, y crean entre ellas una red social. También se ofrece formación para los padres en cuanto a la manera de cuidar a sus hijos.

 

Pasamos mucho tiempo comunicándonos con directores de escuelas para que los niños accedan a una escuela o preescolar normal. Lamentablemente, sigue existiendo un estigma en el sistema escolar que dificulta la integración de los niños discapacitados en la educación normal, y cambiar esa mentalidad es una ardua tarea”, comenta Juliana.

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