Rodamientos de bolas de contacto angular

Los rodamientos de una hilera de bolas de contacto angular suelen montarse como conjuntos, en una disposición espalda con espalda (fig. 1, fig. 2) o cara a cara (fig. 3) sometida normalmente a una precarga axial. La precarga se produce desplazando un aro del rodamiento axialmente, respecto del otro (fig. 1 y fig. 3), en la magnitud correspondiente a la fuerza de precarga deseada o mediante muelles (fig. 2).
El resalte de los rodamientos emparejados y para emparejamiento universal se rectifica con precisión de manera que, al montar dos rodamientos inmediatamente adyacentes entre sí, se obtiene una precarga determinada sin necesidad de ajuste adicional. Tenga en cuenta que también influyen en esta precarga el ajuste de interferencia y las condiciones de funcionamiento. Para obtener más información, consulte Precarga en conjuntos de rodamientos montados.
En caso de que sea necesario cambiar la precarga, se pueden utilizar distanciadores entre los aros del rodamiento. Para obtener más información, consulte Ajuste individual de la precarga.

Influencia de una carga externa en los conjuntos de rodamientos precargados

La influencia de una carga axial externa en los conjuntos de rodamientos precargados se ilustra en el diagrama 1. Las curvas representan las características de elasticidad de dos rodamientos en una disposición espalda con espalda. La curva azul representa el rodamiento A, que está sometido a una fuerza axial externa Ka. La curva roja representa el rodamiento B, que queda sin carga debido a la fuerza axial.
Cada uno de los dos rodamientos está precargado mediante un desplazamiento axial δ0 de un aro del rodamiento respecto del otro, lo que da lugar a una fuerza de precarga F0 que actúa sobre ambos rodamientos. Cuando el rodamiento A se somete a una fuerza axial externa Ka, la carga sobre el rodamiento aumenta a FaA, mientras que la carga sobre el rodamiento B se reduce a FaB. El desplazamiento axial de los aros del rodamiento sigue las curvas de elasticidad. δKa es el desplazamiento del conjunto de rodamientos, mientras que δKb es la precarga restante [µm] en el rodamiento B.
Cuando las fuerzas axiales sobre el husillo alcanzan la fuerza elevadora natural Ka1, el rodamiento B queda totalmente descargado. Cuando esto ocurre, existe un gran riesgo de que las bolas sin carga dejen de rodar y empiecen a deslizarse, lo cual provocaría el fallo prematuro del rodamiento.
La fuerza elevadora varía según la precarga y la disposición de rodamientos (tabla 1). Es posible evitar el fenómeno de la fuerza elevadora de dos maneras: aumentar la precarga o utilizar conjuntos de rodamientos con distintos ángulos de contacto. Para obtener más información, comuníquese con el Departamento de Ingeniería de Aplicaciones de SKF.

Precarga mediante muelles

El uso de muelles para precargar los rodamientos de bolas de contacto angular es frecuente, especialmente en husillos de rectificadoras de alta velocidad. Los muelles actúan sobre el aro exterior de uno de los dos rodamientos. Este aro exterior debe ser capaz de desplazarse axialmente. La fuerza de precarga permanece prácticamente constante aunque el rodamiento se desplace axialmente a causa de la dilatación térmica del eje. Para obtener más información acerca de la precarga mediante muelles y los valores de la fuerza de precarga, consulte Precarga con una fuerza constante.
La precarga mediante muelles no es adecuada para aplicaciones que requieran un alto grado de rigidez, o cuando cambie el sentido de la carga o puedan producirse cargas de choque indeterminadas.
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